Una de las preguntas más habituales cuando alguien está pensando en empezar terapia es cuánto cuesta una sesión de psicología. Y es una pregunta completamente lógica: iniciar un proceso terapéutico supone no solo encontrar un profesional con el que sentirse cómodo, sino también valorar si podemos mantenerlo económicamente durante el tiempo que sea necesario.
En Alicante, como ocurre en otras ciudades, no existe una tarifa única para las sesiones de psicología. El precio puede variar dependiendo del profesional, su experiencia y formación, el tipo de terapia, la duración de las sesiones o si se trata de terapia individual, infantil, de pareja o de una evaluación psicológica o neuropsicológica.
¿Cuánto cuesta una sesión en Neuropsicoemoción?
En nuestro centro de psicología en San Juan de Alicante trabajamos con distintos profesionales y especialidades, por lo que las tarifas pueden variar según el terapeuta y el tipo de intervención.
Estos son los precios orientativos de nuestras sesiones. La terapia individual tiene un precio de entre 50 y 80 euros, dependiendo del profesional y de las condiciones de cada modalidad. La terapia de pareja va de 70 a 90 euros, ya que tanto la duración como las características de las sesiones pueden ser distintas de las de una terapia individual. Las sesiones de neuropsicología van de 58 a 85 euros. Las valoraciones, como las de TDAH, TEA o altas capacidades, tienen un precio personalizado según el tipo de valoración.
Antes de concertar una primera cita informamos siempre del precio correspondiente, para que la persona pueda decidir si quiere iniciar el proceso conociendo desde el principio las condiciones.
¿Por qué puede variar el precio entre psicólogos?
La psicología sanitaria requiere una formación universitaria y profesional específica. Además del Grado o Licenciatura en Psicología y la habilitación sanitaria necesaria para ejercer, muchos profesionales continúan formándose durante años en diferentes modelos de intervención y áreas de especialización.
En nuestro equipo, por ejemplo, trabajamos desde diferentes enfoques y contamos con formación específica en áreas como EMDR, trauma y apego, terapia cognitivo-conductual, terapia sistémica, terapia de pareja, psicología infantil y adolescente y neuropsicología.
Pero más formación o experiencia no significa necesariamente que un profesional sea el adecuado para todas las personas. En terapia es especialmente importante encontrar a alguien que tenga experiencia con el problema que queremos trabajar y con quien podamos construir una buena relación terapéutica.
¿Cuánto dura una sesión de psicología?
Las sesiones individuales suelen durar aproximadamente 50-60 minutos.
La primera sesión sirve principalmente para conocernos y comprender qué está ocurriendo. El psicólogo recogerá información sobre el motivo de consulta, la situación actual y aquellos aspectos de la historia de la persona que puedan ser relevantes.
También es un espacio para que quien consulta pueda preguntar, conocer cómo trabaja el profesional y valorar cómo se siente durante la sesión.
No es necesario llegar a terapia sabiendo explicar perfectamente qué nos pasa. Precisamente una parte del trabajo del psicólogo consiste en ayudar a ordenar y comprender lo que está ocurriendo.
¿Cuántas sesiones voy a necesitar?
Esta es probablemente una de las preguntas más difíciles de responder antes de comenzar.
No existe un número de sesiones que pueda aplicarse a todo el mundo. Hay personas que consultan por una dificultad concreta y realizan procesos relativamente breves, mientras que otras necesitan trabajar situaciones más complejas o dificultades que llevan presentes muchos años.
La frecuencia también puede ir cambiando. En algunos momentos puede ser recomendable acudir semanalmente y, conforme se producen avances, las sesiones pueden espaciarse.
Por eso, más que establecer desde el principio un número cerrado de sesiones, preferimos valorar cada caso individualmente y revisar periódicamente cómo está evolucionando el proceso.
¿El psicólogo más caro es necesariamente mejor?
No.
El precio puede estar relacionado con factores como la experiencia profesional, la especialización o la formación, pero no garantiza por sí solo que exista un buen encaje terapéutico.
Antes de elegir psicólogo conviene comprobar que sea un profesional cualificado y habilitado para realizar intervención sanitaria y valorar también su experiencia en el motivo concreto por el que queremos consultar.
Y hay algo más difícil de medir, pero igualmente importante: cómo nos sentimos con esa persona.
Poder hablar con libertad, sentirnos escuchados y percibir que el profesional comprende lo que nos ocurre son elementos fundamentales para construir una buena terapia.
¿Hay que estar mal para ir al psicólogo?
No necesariamente.
Muchas personas acuden a terapia porque están atravesando una situación que les genera sufrimiento: ansiedad, dificultades en sus relaciones, problemas familiares, pérdidas, miedos, experiencias traumáticas o momentos vitales especialmente difíciles.
Pero la psicología no tiene por qué aparecer únicamente cuando existe un problema.
También puede formar parte del cuidado y mantenimiento de nuestra salud mental. De la misma manera que incorporamos a nuestra vida actividades para cuidar nuestra salud física, mantener nuestras relaciones sociales o favorecer nuestro bienestar, algunas personas encuentran en el espacio terapéutico una forma de seguir cuidándose, conocerse mejor y detectar dificultades antes de que lleguen a convertirse en un problema mayor.
En estos casos no suele ser necesaria la misma frecuencia que durante un momento de crisis o un proceso terapéutico más intenso. Hay personas que, una vez alcanzados sus objetivos iniciales, deciden mantener sesiones mucho más espaciadas, por ejemplo una vez al mes, porque ese espacio continúa resultándoles útil.
Tampoco creemos que todas las dificultades de la vida necesiten terapia. Contamos con recursos personales, familiares y sociales que nos permiten afrontar muchas situaciones sin ayuda profesional. Pero cuando algo nos genera un sufrimiento importante, se mantiene en el tiempo, afecta a nuestras relaciones, al trabajo, al descanso o a nuestra capacidad para disfrutar, pedir ayuda psicológica puede ser una buena decisión.
Y, del mismo modo, no es necesario esperar a encontrarnos muy mal para empezar a cuidar nuestra salud mental.
Psicólogos en San Juan de Alicante y online
En Neuropsicoemoción, nuestro centro de psicología en San Juan de Alicante, trabajamos con niños, adolescentes y adultos en diferentes áreas de la psicología y la neuropsicología.
Si estás pensando en comenzar terapia, puedes contactar con nosotros y explicarnos brevemente qué necesitas. Así podremos orientarte sobre qué profesional del equipo puede ser más adecuado para tu caso e informarte previamente del precio y las condiciones de las sesiones.
Consúltanos todo lo que necesites: puedes escribirnos por WhatsApp y te contestaremos encantados.



